miércoles, 15 de junio de 2011

¡Putón!


Parece ser que hace unos días el capitán de la selección española de fútbol canceló una entrevista a una reportera mexicana de la cadena Fox por unos supuestos celos de de su compañera sentimental. Al final, como recoge el periódico 20 minutos, la noticia ha resultado falsa.

Hasta aquí el asunto no deja de ser una anécdota más o menos simpática, hasta que el periodista D. Miguel Ángel Rodríguez tomó cartas en el asunto y publicó en Twitter: "Pido encuesta en Twitter: vista la foto de la periodista mexicana ¿tiene o no tiene pinta de putón?" (comentario fino y elegante a la par que juvenil y discreto).

Ante la avalancha de críticas que recibió (bien por los usuarios de Twitter que le siguen), no se le ocurrió mejor defensa que publicar: "Ni idea de quién es. La pose de sus fotos no es de periodista. Es lo que toda la vida hemos llamado putón".

Me parece increíble que se pueda tildar a una mujer de putón por su vestimenta y/o por posar para una revista, como parece que hizo la mentada reportera; pero me parece más increíble todavía que a un ¿señor? que ha tenido acceso a la cultura, que ha estudiado una carrera universitaria, que ha escrito seis novelas, que ha ostentado cargos públicos de relevancia, que, digo yo, se habrá codeado con intelectuales de fama internacional, etc., no se le haya pegado nada y tenga la tremenda falta de tacto y educación de insultar a una señorita a la que ni siquiera conoce.

Seguramente, en algún momento de esta historia, si no lo ha hecho ya, Miguel Ángel Rodríguez reclamará su derecho democrático a la libertad de expresión, y, yo que aunque he tenido acceso a la cultura no tengo una carrera universitaria, yo que aunque he participado activamente en la política no he tenido ningún cargo público, yo que todavía no he escrito seis novelas (ni una, cero), yo que cuando me he codeado con algún intelectual ha sido en los bares y allí no se pega nada bueno (¿o sí?), yo me atrevo a decirle que los derechos hay que ganárselos y utilizarlos bien. Y también considero que se empieza por llamar putón a una mujer y se acaba.. yo qué sé como se acaba. Sólo sé que desde el año 2000 al 2010, en este país, ha habido casi el mismo número de mujeres asesinadas por sus parejas, o ex parejas, que víctimas mortales de ETA desde 1960. Y se empieza por llamar putón a una mujer y se acaba.. yo qué sé como se acaba.

Para terminar y aprovechando que escribo de putas, y que el Pisuerga pasa por Valladolid, quiero dar un enorme abrazo solidario a los miles de mujeres mexicanas que, bajo el lema "NO SOMOS PUTAS NI SANTAS POR VESTIR DE UNA MANERA O DE OTRA", se manifestaron el otro día para exigir medidas, por parte de los poderes públicos, contra la violencia sexual que padecen.

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