Harto de la corrupción política; o quizás debería decir harto de mi idealismo y gilipollez porque, según recogen los datos de las elecciones autonómicas y locales, a la gran mayoría de mis conciudadanos les parece correcto confiar en personas implicadas en delitos cometidos con la única finalidad de enriquecerse con el dinero de sus vecinos.
Creo que no es mucho pedir que aquellos políticos que son tan torpes como para dejarse imputar en cualquier delito, deberían ser apartados de la función pública mientras la Justicia no decida sobre su caso. Hace más de dos mil años, Julio César dijo algo parecido a que la mujer del César no le bastaba con ser honrada, también debía parecerlo.
Harto de la prepotencia de los diputados y senadores elegidos por el pueblo, y bien pagados con el dinero de todos, que, una vez conseguido el escaño, se dedican a cualquier cosa menos a trabajar para lo que se les paga.
Para muestra vale un botón: el lunes 23 de mayo, por petición del grupo socialista, compareció la secretaria general de Instituciones Penitenciarias ante la comisión de Interior del Senado. Al llegar la hora de comenzar su exposición, 7 de los 26 senadores que forman la comisión estaban en la sala. La exposición, que duró una hora y cuarto (vamos, que siendo un tochete, no fue un discurso de Fidel Castro), fue excesivamente larga para algunas señorías que se ausentaron antes de acabar de hablar doña Mercedes Gallizo; el récord de impaciencia lo ostenta un senador que aguantó la friolera de cinco minutos. Durante la comparecencia estuvieron presentes un total de 10 senadores (de 26), en el cómputo está incluido el presidente de la comisión que llegó cuando la compareciente había finalizado su exposición. ¿Cuánto cobra un senador por no hacer su trabajo?
Harto de la política la hagan los bancos en lugar de las personas que han sido elegidos para ese menester.
El martes 24 de mayo, nuestro presidente del Gobierno y la vicepresidenta económica se reunieron en la Moncloa con el consejero delegado de Barclays, mister Diamond (buen apellido para un banquero). En dicha reunión, el máximo representante de los intereses de los españoles transmitió a mister Diamond, y cito textualmente el artículo de El País: "... el firme compromiso del Gobierno con el reforzamiento del sistema financiero español". Hay que comentar que mister Diamond representa a un banco que va a reducir su plantilla en España en un 14%.
Esta situación se da porque no se puede ir en contra de los intereses de los mercados y de los bancos según dicen algunos de mis contertulios; pues entonces, digo yo, que el Gobierno de España lo forme el consejo de administración del banco que más clientes tenga y nos dejamos de campañas electorales y demás zarandajas.
jueves, 26 de mayo de 2011
lunes, 23 de mayo de 2011
La Puerta del Sol (ficción)
Era un hombre muy alto y delgado, llevaba una gorra de marinero, de esas con visera, ya sabéis como digo, y se apoyaba en un bastón que, como su dueño, parecía más viejo de lo que probablemente era.
Estaba parado en medio de la gente, se notaba que no miraba nada concreto, que miraba hacia adentro o, quizás, hacia adelante, hacia el futuro.
Al llegar a su altura vi que estaba llorando; pero llorando en silencio, sin jipíos, hipos o aspavientos, incluso parecía que tenía un atisbo de sonrisa en sus labios.
- ¿Te encuentras bien? - le dije - Si necesitas sentarte, debajo de esa lona azul hay un sofá para que descanses.
Me miró con extrañeza, evidentemente le había sacado de un ensueño, y se sacó del bolsillo de los vaqueros un enorme pañuelo de tela con el que se secó las lágrimas y se estrujó la nariz.
- No chaval, no me pasa nada. Estaba disfrutando de lo que habéis montado.
- ¿Seguro que estás bien? Estabas llorando...
Me echó una mirada valorando si valía la pena contestarme, valorando si yo iba a ser capaz de entenderlo.
- Sí, estaba llorando, llorando de alegría al ver a tantísima gente diciendo: "Basta, no nos gusta lo que estáis haciendo y lo vamos a cambiar". Estaba llorando - continuó diciendo - de tristeza por todos los camaradas que no podrán ver esta revolución. Lloraba de miedo porque no sé si vais a tener el empuje y la constancia de terminar lo que empezó el día de San Isidro. Estaba llorando de envidia porque si cuando yo tenía tu edad, hubiéramos tenido el Internet ese, a lo mejor, hoy no hacia falta que estuviereis aquí, que ahora si me tiro un pedo aquí se enteran en la China en dos minutos... Lloraba de rabia porque mis viejos huesos no me dejan participar todo lo activamente que...
- No te preocupes por eso, bastante haces con pasar por aquí - le interrumpí y os juro que casi me cago en los pantalones de la mirada que me echó.
- Y por encima de todo, lloraba porque me sale de los cojones - Se dio la vuelta y se fue cojeando entre la gente.
No hago más que pensar en él y en que quizás tendríamos que estar más pendientes de las batallitas de estos abuelos "Cebolleta", al fin y al cabo, esto está saliendo bien, en parte, por lo poco o mucho que ellos hicieron cuando eran jóvenes.
En fin...
jueves, 19 de mayo de 2011
Arrepentíos pecadores
Me he enterado de forma totalmente casual, es lo que tiene Internet, de que el sábado 21 de mayo (pasado mañana) llega el tantas veces anunciado FIN DEL MUNDO (vaya charranada para todos los que se han pasado los últimos días pegando carteles y yendo a mítines para que el día antes de ir a votar se acabe este tinglado).
Esta predicción está basada en la lectura de la Biblia y en sesudos análisis de lo que allí se dice, así que si pensabais que teníamos hasta el 2012 estáis listos. Para los que tengan ganas, no digo tiempo porque de eso no nos queda, os dejo el enlace donde está todo explicado: http://www.taringa.net/posts/info/9043981/21-de-mayo-2011-fin-del-mundo-explicacion.html (copiar y pegar en el navegador).
¿Y ahora qué se hace? Con lo poco que queda no se puede perder el tiempo en meditar, hay que tomar decisiones precipitadas y eso, ya lo sabemos, es lo peor que se puede hacer.
A mi, para empezar, me han fastidiado los planes del fin de semana porque pensaba irme a la Puerta del Sol de Madrid para ver "in situ" de que va esa movida, firmar unos cuantos manifiestos y/o peticiones a la superioridad y a comerme una cazuelita de callos y unos chipirones en la Taberna de Antonio Sánchez.
Gracias a Internet, una vez más, he hecho un repaso de los diez mandamientos, los de la Santa Madre Iglesia no los de Charlton Heston, y he descubierto que, a pesar de mi ateísmo recalcitrante, no tengo nada de lo que arrepentirme; incluso he descubierto que alguno de esos mandamientos los he cumplido a rajatabla, como por ejemplo el tercero: "santificarás el día del Señor" y yo, mientras la salud me lo ha permitido, no ha habido domingo ni fiesta de guardar que no haya ido a tomar el aperitivo con los amigos.
Por cierto en la lista que he consultado, que no sé si es la oficial, ha desaparecido aquel mandamiento que prohibía desear a la mujer del prójimo; y este sí que me lo he saltado con una asiduidad pasmosa, pero nunca me ha parecido que eso fuera materia de la que arrepentirse porque desearlas, sí las he deseado pero conquistarlas (o intentarlo) no.
En fin, que no sé muy bien que hacer en este día y medio que queda.
miércoles, 18 de mayo de 2011
Por qué no voy a votar
Porque me da igual votar a tal o cual partido que, una vez en el poder, argumentará que los recortes sociales vienen impuestos por los mercados. ¿qué mercados? ¿El de Wall Street? ¿El de la City? ¿El de San Miguel en Madrid? ¿El que ponen los martes en Mora? No entiendo de economía, lo único que sé de ese tema es que si tengo 20 euros en el bolsillo me puedo tomar 4 ó 5 gin tonics en un bar del pueblo; pero si es verdad que no se puede gobernar sin el beneplácito del Capital, entonces apaga y vámonos. ¿Para qué gastarnos una pastizarra en mantener partidos políticos y sufragar costosas campañas electorales si luego no pueden hacer nada más que lo que les dictan los mercados? Olvidémonos de los políticos y dejemos a los poderosos, financieramente hablando, hacer y deshacer a su antojo. Dicen que no se puede hacer nada contra ellos. Bueno, sí se puede hacer algo, hay que ayudar a los banqueros con el dinero público. ¡Vaya usted a la mierda! Si se han equivocado en la forma de llevar sus negocios que lo arreglen ellos.
Además de la indiferencia que me producen los distintos discursos electorales: “Si gano voy a hacer...” y cuando ganan: “Quería hacer pero es imposible”; está el tema de que no quiero participar para no apoyar a los corruptos, porque ¿hay algún partido político que no concurra a las elecciones con implicados, o presuntos implicados, en temas de corrupción? Solamente los partidos minoritarios que con esta maravillosa ley electoral que tenemos nunca podrán tener a nadie en los estamentos del poder político.
Resumiendo, que no voy a votar porque no me da la gana.
lunes, 16 de mayo de 2011
Terremoto en Lorca
Durante el sermón dominical en una parroquia de Lorca, el párroco, D. Andrés, soltó la siguiente perla dialéctica: "En medio de todos los problemas, el Señor está ahí, abrirá camino, aún no sabemos cuál" y continuó diciéndoles a los feligreses y a los 14 niños que hacían la Primera Comunión: "habrá que pedir responsabilidades políticas y económicas"
Una vez más un representante de la Santa Madre Iglesia afianza mi absoluto anti-clericalismo con sus palabras. Por una parte pide resignación ante la adversidad ya que a este mundo hemos venido a sufrir en silencio (como el anuncio del anti-hemorroides), y por otro lado le quita a Dios todo el protagonismo en los terremotos echándole la culpa del mismo a los políticos (ya se sabe que en plena campaña de elecciones todo vale, hasta la ayuda desde el púlpito). Lo de las responsabilidades económicas debe ser para que a nadie se le ocurra pensar que con los bienes de la Conferencia Episcopal se sufragarán los gastos de reconstrucción de Lorca.
Más consecuente con las enseñanzas de la Iglesia Católica fue el talibán, que armado con una Biblia en la derecha y su santa esposa en la izquierda, interrumpió el servicio religioso diciendo, entre otras lindezas: "El terremoto ha sido un castigo de Dios... Si la gente no purga sus pecados, esto será como Sodoma y Gomorra", y continua diciendo: "Hay mucho adulterio e inmundicia sexual, un egoísmo nuevo que explica el terremoto"
Al final nos quedamos sin saber si la culpa del terremoto la tiene Zapatero, Dios, los lorquinos que follan desaforadamente o Angela Merkel (por lo de las placas "teutónicas")
Lo que sí deben saber los habitantes de Lorca es que tendrán que armarse con toda la resignación cristiana que tengan para bregar con las diferentes burocracias administrativas y con las compañías de seguros que encontrarán cláusulas especiales para no abonar las indemnizaciones correspondientes
Vaya desde aquí mi más sincera solidaridad para todos los lorquinos que han perdido a un ser querido y/o su hogar en el terremoto.
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